Proyecto Audiencias

Actividad subvencionada por el Ministerio de Cultura
Vender una entrada
es cobrar una vez.
Saber quién la compró
es cobrar siempre.
La herramienta para convertir tu venta de entradas en un público propio, tuyo, al que puedas volver a llamar mañana.
Empecemos por una pregunta incómoda
Casi ningún profesional del sector puede responder con nombres y apellidos. Sabe cuántas entradas vendió. No sabe a quién.
No puedes avisarles
Del próximo concierto que les encajaría, porque no tienes su contacto ni su permiso.
Vuelves a pagar por ellos
Los buscas otra vez en Google o Meta, aunque ya te compraron antes.
No sabes qué funciona
Ni qué estilo, ni qué ciudad, ni qué público repite. Programas a intuición.
Hoy el sector trabaja en bucle
Cada concierto empieza de cero. El público que ya te compró se evapora al día siguiente.
el concierto
para que te vean
(y los datos se
quedan fuera)
y olvidas
a todo el mundo
Cuatro cosas que están pasando a la vez
No es una moda. Son cuatro corrientes que empujan en la misma dirección.
El permiso vale más que el alcance
La normativa de privacidad es cada vez más estricta. El dato que puedes usar con tranquilidad es el que el público te ha dado a ti, con su consentimiento.
La publicidad sube de precio
Llegar a alguien que no te conoce cuesta más cada año. Escribir a alguien que ya te compró cuesta prácticamente cero.
El ticketing se ha vuelto un producto igual
Todas las plataformas hacen lo mismo. Cuando el producto es idéntico, solo se compite bajando comisión. Es una carrera hacia abajo.
El público se relaciona directo
Artistas, salas y festivales que hablan directamente con su gente dependen menos de plataformas ajenas y de sus algoritmos.
No compares comisiones
Compara lo que te llevas cuando el concierto ha terminado. Ejemplo con cifras redondas: pon las tuyas y haz el cálculo.
Bajar un punto de comisión
40 conciertos × 500 entradas = 20.000 entradas
Entrada media 18 € · 1 punto menos = 0,18 €
Se ahorra una vez. El año que viene, lo mismo.
9.000 compradores únicos con permiso
Si 2.000 entradas del año siguiente se venden por tu email en vez de publicidad a 5 € por venta
Y el año siguiente la lista es más grande.
Esto ya existió: la memoria del jefe de sala
No inventamos nada. Recuperamos algo que el sector tuvo, funcionaba muy bien, y perdió por el camino.
El jefe de sala se sabía a su gente de memoria.
Sabía que Manolo no se perdía un blues. Sabía a qué pareja avisar cuando venía flamenco. Cuando faltaba público un jueves, cogía el teléfono y llamaba a diez personas.
Límite: cabían unas 200 personas en su cabeza. Y cuando se jubiló, se llevó la libreta.
Musikaze es esa misma libreta, sin límite.
Cada entrada vendida deja una ficha viva: qué compró, cuándo, de qué estilo, de qué ciudad, cuántas veces ha venido. Y si te dio permiso, puedes escribirle.
Caben todas. No se jubila. Y es tuya.
Alquilar público o tener público
La diferencia entre comprar en el supermercado todas las semanas y tener tu propia huerta.
Publicidad y plataformas ajenas
- Pagas cada vez que quieres llegar a alguien.
- Si sube el precio o cambia el algoritmo, te afecta y no puedes hacer nada.
- Cuando dejas de pagar, dejas de existir.
- Los datos se quedan en casa ajena.
Tu propia base de público
- Escribes a tu gente cuando quieres, sin intermediario.
- Nadie puede subirte el precio de hablar con los tuyos.
- Crece con cada concierto que haces.
- Los datos son tuyos y se quedan contigo.
Antes de seguir: qué somos y qué no somos
Conviene dejarlo claro desde el principio, porque condiciona todo lo demás.
Tu oficina de desarrollo. Un equipo de software que ninguna sala, festival o promotora podría pagar en solitario, compartido entre todo el sector.
Un fabricante de herramientas. Construimos el instrumento y te enseñamos a usarlo. Tú decides qué tocas con él.
Un sitio donde tu público queda a tu nombre. Guardado, ordenado y con los permisos en regla.
No somos una agencia. No escribimos tus correos ni gestionamos tus campañas. Eso lo haces tú, que conoces a tu público mejor que nadie.
No hablamos con tu público. Esa relación es tuya, y solo tuya. Nosotros no aparecemos en ella.
No somos dueños de tus contactos. No los usamos, no los vendemos y no te los alquilamos.
¿Y por qué no me da esto mi ticketera?
Porque su negocio termina justo donde empieza el tuyo.
El nuestro es que la herramienta te sirva todo el año. Si tu público crece, sigues con nosotros.
Nosotros guardamos el histórico completo: cuántas veces vino, qué estilos, qué ciudad, qué compró.
La tuya empieza ahí: agrupar, escribir, medir y volver a llenar.
Nosotros competimos haciendo que la entrada valga más de lo que cuesta la comisión.
Cinco pasos.
Ni uno más.
Y todo empieza con algo que ya haces todos los días: vender entradas.
De una entrada vendida a un concierto lleno
El proceso completo, sin tecnicismos.
Se vende una entrada
O alguien rellena un formulario. Con una casilla clara: ¿me dejas escribirte?
Se crea su ficha
Nombre, correo, qué compró, qué estilo, de qué ciudad. Sin escribir nada a mano.
Se agrupan solos
El sistema junta a los que se parecen: los fieles, los de un estilo, los que se han dormido.
Tú les escribes
Con la newsletter de Musikaze, o llevando ese grupo a tus campañas de Google y Meta.
Ves qué funcionó
Quién abrió, quién compró, qué grupo responde mejor. Y ajustas el siguiente.
Y esto es lo que ves
Sin informes que pedir a nadie, sin exportar a Excel. Filtras y tienes tu grupo.
Filtras por lo que te importa
Estilo, artista, ciudad, evento, edad, fecha… o todo a la vez.
Solo quien te ha dado permiso
El sistema separa a quien aceptó newsletter, marketing o nada.
Y ya tienes tu audiencia
Lista para escribirle o para llevarla a una campaña de pago.
Sin ayuda de nadie.
Ya tienes el grupo. Ahora tienes dos caminos
Los dos los eliges y los manejas tú. Nosotros solo ponemos que el grupo sea el correcto.
Escribirles tú mismo
Desde la newsletter que ya está dentro de Musikaze. El sistema sabe quién te ha dado permiso, así que no tienes que revisar listas a mano ni cruzar hojas de cálculo. No sales de la misma herramienta donde vendes las entradas.
Llevarlos a tus campañas
Conectas ese grupo con Google o Meta desde tu propia cuenta publicitaria. Puedes anunciarte solo a quien ya te compró, o pedirle a la plataforma gente parecida a ellos. Tu presupuesto, tus cuentas, tus reglas.
Tres cosas que puedes hacer la primera semana
Nada de futuro lejano. Esto se hace con los datos que ya tienes.
Despertar a los dormidos
Un correo con el cartel de blues de este mes. Gente que ya te conoce y ya te pagó una vez.
Llenar el día flojo
Una invitación con condiciones especiales para el jueves que va corto de venta.
Vender el abono antes
El público que más cerca está de dar el salto a abonado. Escríbeles a ellos primero.
Y hay un motivo para empezar ahora: Verifactu
La normativa obliga a que tu facturación sea trazable y verificable. En Musikaze ya está resuelto, y en los dos lados.
La entrada que vendes
La facturación de tus ventas de entradas sale ya conforme a la normativa, sin que tengas que montar nada por tu cuenta.
La factura que tú emites
Las facturas a tus propios clientes también se generan desde nuestro sistema de facturación, con la misma garantía.
Para cumplir, tus datos tienen que estar ordenados y en un único sitio. Es exactamente el mismo movimiento que necesitas para construir tu público. Entras por una obligación legal y sales con un activo.
Lo que cambia en tu día a día
Las palabras raras, en cristiano
Nos vas a oír estos términos. Significan cosas muy sencillas.
Dato de primera parte
El que te da tu público a ti, directamente, con su permiso.
CRM
La agenda de tu público, que se rellena sola.
Segmentar
Separar a tu gente en grupos que tienen algo en común.
Audiencia propia
Las personas a las que puedes escribir sin pedir permiso a nadie.
Consentimiento
El «sí» del público, guardado y con fecha, por si alguien pregunta.
Data Clean Room
Cruzar datos con un socio sin que ninguno vea los correos del otro.
No hace falta hacerlo todo. Solo el siguiente escalón
Dinos dónde estás hoy y empiezas exactamente ahí. Nada de proyectos de dos años.
Ordenar
Vendes entradas y quieres tener los datos limpios y en un sitio.
Comunicar
Ya escribes a tu público, pero a todos lo mismo. Empiezas a separar grupos.
Entender
Miras el histórico: quién repite, qué estilo tira, de qué ciudad viene la gente.
Colaborar
Cruzas datos con un festival, una marca o una promotora, sin ceder tus contactos.
Automatizar
El sistema te propone a quién escribir y cuándo. Tú decides.
Empezar cuesta muy poco
Tres pasos, sin cambiar tu forma de trabajar de un día para otro.
Mírate al espejo
Activamos el panel de audiencias sobre tu propio histórico de ventas. En una tarde ves cuánta gente tienes ya y qué sabes de ella.
Pruébalo en un concierto
Eliges uno, creas tu primer grupo y mandas tu primera comunicación. La haces tú; nosotros te acompañamos la primera vez.
Decide con un número
Con un resultado delante, no con una promesa. Y la herramienta se queda contigo, para el siguiente y para el otro.
llamarlo por su nombre.